Lucir guapa el día de la boda es nuestro objetivo número uno. Potenciar lo mejor de nosotras mismas y disimular lo que menos nos gusta será lo que tengamos que tener en cuenta para ir definiendo nuestro vestido de novia ideal.
El escote del vestido de novia será importantísimo para conseguirlo, así que os voy a explicar los distintos tipos de escotes con los que nos encontraremos:
Escote strappless: palabra de honor
El escote strapples, es el escote que deja los hombros al descubierto. Puede ser recto (palabra de honor), redondeado en los bordes o incluso en forma de corazón.
Se trata de un escote que nunca pasa de moda y apuesta segura por muchos diseñadores, pero que tendréis que tener cuidado a la hora de elegir, ya que no es el ideal para todas las novias.
Este escote resalta la zona del pecho, lo que significa que para novias con mucho o poco pecho no es muy recomendable. Para las primeras recomendaría prescindir de este tipo de escote y opten por uno que sujete más el pecho, y/o lo disimule según el caso. Si tienes poco pecho, necesitarás escoger un escote que potencie más esta parte.
Escote en forma de corazón
Es una modalidad del escote strappless, sigue una línea más romántica, y en definitiva es apto para chicas que no tengan el pecho ni muy grande ni pequeño. Como todos los escotes strapples, potenciará la zona del pecho, hombros y cuello.
Escote en V
Es un escote ideal para presumir de hombros y cuello ya que alarga y estiliza el cuello. Quedará genial tanto si tienes poco pecho como un pecho normal. Si tienes más pecho deberás tener cuidado para que el escote no sea demasiado profundo. Si quieres “alargar” óptimamente tu cuello, no dudes en escoger esta modalidad, además de conseguir un toque sexy en tu look.